ESCLEROSIS MÚLTIPLE  
  A Elena  
  desde que en la ciudad
costera de mi alma
las calles en cuesta
se ondulan como sellos
poco antes de confluir
en el istmo de la angustia sí desde
que al mirarte contemplo
la superficie interminable lisa y oscura
del dolor me arrepiento de encender
uno tras otro hora tras hora estos
humeantes pequeños peligros para mi salud
para que se prolongue
nuestro discapacitado y perfecto
baile conjunto porque el mundo se rasga
y los espejismos se deshielan y las lágrimas
sin bendecir brillan como peces de acuario
cada vez que no logro
ser fuerte por los dos pero el rastro luminoso
que dejas cuando sufres así recogiendo dominando
el impulso de actuar lo mismo que una asceta que sabe que nada
te hace sentir más vivo que la enfermedad mortal
he de decir que algo tiene
de instante memorable verte porque
en medio del maremoto cuyo oleaje deshoja el mundo
tú con tu anchura de alma se diría que te bastas
para contrarrestar con fulgores los flashes fríos del cielo de un invierno
que casi parece artificial mientras haces
que fracasen los fracasos y dices sin decirlo
que la vida es hoy y el pan
huele a pan y a eternidad
frágil de disco de Marianne Faithfull con
ritmo sin imposiciones y letras escritas
en paredes de bar amor desde que me iluminas
con los destellos de esa ofrecida sonrisa tuya que contiende
con los imperativos de la tristeza no dejo
de pensar (mientras con el alma a trozos
te llevo las maletas de la verdad) que si un día
te decides a poner
en marcha una academia de vivir
yo me apunto