TEORÍA DE LA LITERATURA  
   
  la camarera de belleza sin mácula por favor un J&B con agua enseguida el festival
de detalles y omisiones y pecas en su cuello de nácar o las pequeñas cosas
que representan a las grandes cosas la sobrecodificación
de su hacendoso mutismo y mi represión de estado policial pero ahí al fondo está
su cuerpo con zonas en las que rompe el mar y está el whisky y también mi resaca
de hipopótamo observo de pronto el esmalte de sus uñas color sangre coagulada –afuera
llueve de manera animal sobre el papel de periódico repleto de noticias
sobre corrupción de estado o disfunción sistémica de las instituciones democráticas-
con cierta delectación lúbrica y política como de pirata informático que roba e-mails de
amor desde el hall de un hotel
bombardeado sufro el síndrome de Sthendal unos microsegundos
cargados de información el envés de la conciencia la contemplación como vía de acceso
a la visión transformadora (todo porque las categorías newtonianas de espacio y tiempo
acaban de colapsar) y flotamos y ardemos y me imagino ya no subiendo
por los mil escalones de hielo resbaloso del deseo hasta ella y combatiendo y
naufragando
sino antes observándola aún como un naturalista sofisticado a una flor que se deshoja
y además siendo observado hasta que nuestras externalidades internas se tocan ella ella
ella tan hermosa o sin margen de error como los ángeles confirmando que en verdad la
mirada
no es un instrumento neutral que medie entre el yo y el otro (el mundo el miedo todo
tiene que ver con su boca tan embriagadora como un combinado
de canciones calientes de The Animals
y de Martinis helados) y en ese punto recuerdo como nunca que poesía es lo que queda
cuando la literatura se ha quitado la ropa y ocurre y regreso y sé ya
que podré empezar a escribir este encargo de poema sobre cómo escribo los poemas
que versan sobre ti