04/08/2020  
  Opinión del escritor Mariano Antolín Rato  
  Esta novela de Luis Artigue, de una prosa arrolladora y por momentos un tanto rebuscada, es excepcional. Y merece atención.
Solo hay una cuestión que me descoloca en ella, aunque quizá se trate de otro de esos juegos con tiempos y espacios que el autor sabe dominar tan bien y que no he conseguido captar.
En la página 80 y ss. Artigue sitúa la calle 52 (de N.Y.) en Harlem, y sin embargo está mucho más abajo de Manhattan, entre las avenidas Quinta y Sexta. En la década de 1930 sustituyó a la calle 133 (que si está en Harlem), como la "Swing Street".
En cualquier caso, da lo mismo para el conjunto de su relato basado en parte de la vida de Miles Davis, y la narración arrastra y deja a veces sin aliento hasta el final.