LA ÉTICA DEL FRAGMENTO
Editorial Pre-textos, 2017
Luis Artigue
versión inglesa versión francesa
 
 
  Un libro singularmente atractivo (Luis Antonio de Villena, El Ojo Crítico de RNE).

Más allá de un ejercicio de brillantez literaria y de ennoblecimiento retórico, Luis Artigue en estas páginas ilumina y emociona (José Luis Morante, PUENTES DE PAPEL)

Título expresivo para un poemario brillante y osado (José Enrique Martínez, suplemento Los Diablos azules de INFOLIBRE)

Un libro con un discurso lírico robusto y, hasta cierto punto, desafiante (Samuel Regueira, EL NORTE DE CASTILLA)

En este nuevo poemario proyecta Artigue el cuerpo y alma de la poesía en la vida conversando con ella estableciendo sus descarnadas leyes reflejadas en la poeta griega Safo... Una seducción imborrable. (Lauren garcía, LA NUEVA ESPAÑA).

Uno de los mejores poemarios del año (David Llorente, EL MUNDO)

Un libro deslumbrante (Aurora Luque)
 
     
  LAS AMANTES

A Yolanda Castaño



Lejos del estruendo de la épica

abrazadas yacen las amantes;

planeando a ras del suelo sus poemas corporales.



Les pareció la noche tan hipócrita y gélida,

tan inexacto el lecho mineral, monorrítmico,

que abrazadas yacen las amantes,

consumido ya el sándalo del deseo por la estancia.



Es tan inapropiada la palabra

frente a la primacía lingüística del tacto.

Es tan inapropiada la razón

que abrazadas yacen las amantes,

fundidos al silencio sus poemas corporales.



Bajo un techo elevado,

un cielo traspasado mientras vuela la entrega

lejos de lo finito,

abrazadas yacen las amantes.



Acompasadamente,

como si los latidos dialogaran,

salen dos soledades al encuentro

proclamando en un lecho la estación de las lluvias.

Miel de helecho.



Como el género virgen en casa de un platero

al pasar por el yunque

abrazadas yacen las amantes,

enredados sin dueño sus poemas corporales.



Confrontados

en una noche plena que deja cicatrices,

en una noche ajena a todos los deslices,

en una noche llena

de instantes que ayudan a existir.



Lejos del estruendo de la épica...



Y ERA PARÍS

A Antonio Martínez Sarrión



A veces,

sobre todo cuando en el mundo llueve

igual que si el verano se odiara a sí mismo,

pienso en que tú y yo deberíamos haber vivido entonces,

París, la poesía que no sólo forma parte

de las prácticas discursivas de la emoción

sino que se erige en defensa del esteticismo

transcendental, el placer como coñac oloroso y como vínculo

primordial, atmosférico, de unión con la existencia,

y nosotros aprovechándonos deliberadamente

del espíritu de los tiempos.



Vivir autónomamente

interpretando nuestra ruta vital

de un modo gozoso e imaginativo

requiere en efecto leer de noche

para terminar el día endeudado

pero habiendo hecho acopio

de preciadas referencias

para siempre iluminadas

dentro de nosotros

por la lámpara del tiempo

y la sangre.

Por eso amamos las gafas de cerca

que nos ayudan a casi poseer

lo que añoramos.



Por eso ya apenas recuerdo

aquella época de baja intensidad

anterior a que Safo con todo su bombardeo agotador

de constantes impulsos irrumpiera en mi vida-

ha habido mucho que estudiar y que sufrir para aprender

que la noche, a pesar de lo que diga la luz, es obra viva,

y para alcanzar así la libertad de espíritu

que emana de la alegría culturalista

del poema escrito como quien baila

con una rodilla rota.