LA NOCHE DEL ECLIPSE TÚ
Editorial Visor, 2010
Premio Fray Luis de León
versión inglesa versión francesa
 
 
  "Apoyado en un audaz despliegue metafórico y un elegante fraseo estos poemas conforman un libro conmovedor, muy original y muy maduro" (J. M. CABALLERO BONALD).

"En los poemas en prosa de La noche del eclipse eres tú, pese a la fuerte carga emocional del discurso, no se cae en la trampa de la sentimentalidad, sino que el discurso mantiene altura poética gracias a una cierta actitud visionaria" (TÚA BLESA, El Cultural de EL MUNDO).
 
     
  EL BOSQUE

¿Vendrás conmigo a esa demarcación misteriosa en la que crecí; pequeño pueblo abierto al cielo en el que aprendí a fijarme con detenimiento en el dibujo del mundo?

Allí cada palabra se asienta en sí misma como un buda.

En el promontorio embarrancado desde el cual el bosque y su reflejo sobre el agua del río son una unidad vital, cierta línea envolvente hace de la belleza algo más que una impronta.

Aprenderemos juntos sobre la dignidad y la suficiencia al contemplar en otoño esos árboles que, aunque despojados, desafían al cielo con la cabeza alta…

La estructura delicada de lo que germina.

La belleza compartida que todo lo trastoca.

Nos sentaremos en algún trono de piedra improvisado y recordaré gracias a tus rasgos, a tu rastro, que la poesía nos invita a establecer una nueva intimidad con el origen. Ese tecnicolor primitivo remitirá a mi infancia de la que te hablaré, pues más allá de todo silencio íntimo está el expresivo encuentro de las conciencias.

Te diré sin decirlo que mi padre es mi estrella polar.

La brisa húmeda nos castigará con su látigo de juguete…

Y entraremos en el bosque.

Quiero creer que adentrarnos en lo real hasta la confusión de las formas nos ayudará a descubrir un nuevo espesor que conduzca a la ley secreta de las emociones.

Juntos igual que traficantes de recuerdos percibiendo así como el otoño es un enemigo hermoso que conoce la clemencia.

Sí, juntos entre la pureza adicional de la luz –aunque la naturaleza prefiera que cada uno la ame a su modo- miraremos un árbol hasta hacernos semilla.

Y disfrutaremos como quienes han sido citados en una parábola como ejemplo de cualquier cosa.